Biografía de Chopin

Presenta: Biografía de Frédéric François Chopin


Indice temático

Información personal.
Principales Obras.
Legado e importancia.
Entrevistas y vídeos.


1. Información personal: 

Nombre: Frédéric François Chopin.
Nace: 1 de marzo​​​ de 1810, Żelazowa Wola, Polonia.
Muere: 17 de octubre de 1849 (39 años), París, Francia.
Escuela: Alumno de Wojciech Żywny, Wilhelm Würfel y Józef Ksawery Elsner. Asistió a la Universidad de Varsovia.
Género: Música del Romanticismo y música clásica.


Frédéric Chopin y sus hermanas crecieron en un entorno en el que el gusto por la cultura en general y, la música en particular, era considerable. Su primera maestra de piano fue su hermana Ludwika, con quien luego tocaba duetos para piano a cuatro manos. Al destacar pronto sus excepcionales cualidades, a los seis años sus padres lo pusieron en manos del maestro Wojciech Żywny, pianista, amante de la música de Johann Sebastian Bach y de Wolfgang Amadeus Mozart, y que basaba sus enseñanzas principalmente en dichos compositores. Fue su profesor de 1816 a 1821. Un año más tarde, cuando tenía siete años de edad, compuso su primera obra. Como no sabía escribir muy bien, la pieza la escribió su padre. Se trataba de la Polonesa en sol menor para piano, publicada en noviembre de 1817 en el taller de grabado del padre J. J. Cybulski, director de la Escuela de organistas y uno de los pocos editores de música polacos de su tiempo.

(Mikołaj Chopin y Tekla Justyna Krzyżanowska, padres del compositor, en 1829)

Ese mismo año compuso otra Polonesa en si bemol mayor. Su siguiente obra, una Polonesa en la bemol mayor de 1821, dedicada a Żywny, es el primero de sus manuscritos que se conserva.A los ocho años tocaba el piano con maestría, improvisaba y componía con soltura: dio su primer concierto público el 24 de febrero de 1818 en el palacio de la familia Radziwill de Varsovia, donde tocó el Concierto en mi menor de Vojtech Jirovec. Pronto se hizo conocido en el ambiente local de la ciudad, considerado por todos como un niño prodigio y llamado el «pequeño Chopin». Comenzó a dar recitales en las recepciones de los salones aristocráticos de la ciudad.

ambién desde su niñez se manifestó ya un hecho que marcó su vida: su frágil salud y su propensión a las enfermedades. Desde niño había sufrido inflamaciones de los ganglios del cuello y había tenido que soportar frecuentes sangrías.

(Chopin en su adolescencia)

En 1822, terminó sus estudios con Żywny y comenzó a recibir clases privadas con el silesiano Józef Ksawery Elsner, director de la Escuela Superior de Música de Varsovia. Durante este su período de adolescencia continuó componiendo y dando recitales en conciertos y salones en Varsovia. En un concierto posterior de aeolopantaleon el 10 de junio de 1825, Chopin interpretó su Rondó Op. 1. Esta fue la primera de sus obras en ser publicada comercialmente y le valió su primera mención en la prensa extranjera. El 7 de julio de 1826, Frédéric completó sus estudios en el Liceo y se graduó cum laude el 27 del mismo mes.

En noviembre de 1826, se inscribió en la Escuela Superior de Música de Varsovia, entonces parte del Conservatorio de la ciudad y conectada con el Departamento de Artes de la Universidad. En este tiempo, compuso su Sonata para piano n.º 1 en do menor Op. 4, sus Variaciones sobre el aria «Là ci darem la mano» (de la ópera Don Giovanni de Mozart) para piano y orquesta Op. 2 y el Trío para violín, violonchelo y piano Op. 8, evidentemente obras de mayor envergadura, basadas en formas clásicas (la sonata y las variaciones).

(Chopin en 1829, obra de Ambroży Mieroszewski)

En mayo de 1829, el célebre violinista italiano Niccolò Paganini llegó a Varsovia a dar conciertos. Chopin acudió a verlo y quedó profundamente deslumbrado por su virtuosismo. Su deuda con él ha quedado patente en el Estudio para piano Op. 10 n.º 1, que componía por esos días. Su prestigio local como compositor y pianista ya traspasaba las fronteras de su patria. En 1829, realizó un breve viaje a Viena, el primero como concertista en el extranjero. En dos conciertos (el 11 y el 18 de agosto) en el Kärntnertortheater, presentó sus Variaciones Op. 2 (de dos años antes) entre otras obras suyas. El éxito fue apoteósico y el joven compositor no salía de su asombro por la cálida aceptación de sus composiciones y su técnica interpretativa por parte del exigente público vienés.

Después de pasar por Praga, Dresde y Breslavia, regresó a Varsovia, donde se enamoró de Konstancja Gladkowska (1810-1880), una joven estudiante de canto del Conservatorio, que había conocido en 1828 en un concierto de estudiantes de Carl Soliva. De esta primera pasión juvenil nacieron varias obras memorables: el Vals Op. 70 n.º 3 y el movimiento lento de su primer Concierto para piano y orquesta en fa menor. Aquel romance fue un ardiente sentimiento, mas no decisivo, pues ya estaba resuelto a ser compositor y pronto decidió emprender un «viaje de estudios»

(Chopin tocando frente a la familia aristocrática de los Radziwiłł)

Originalmente pensó en viajar a Berlín, adonde había sido invitado por el príncipe Antoni Radziwiłł, gobernador del Gran Ducado de Posen designado por el rey de Prusia, y del que había sido su huésped.

Su prestigio comenzaba a extenderse no solo en París sino en toda Europa. Firmó un contrato para la publicación de su música con Schlesinger, unas de las editoriales de música más importantes de Europa; en Leipzig era publicado por Probst y luego por Breitkopf & Härtel, en Berlín por Karl K. Kistner y en Londres por Christian R. Wessel. Por ello, entre este año y 1835, estuvo extraordinariamente ocupado; además de las clases cotidianas y los recitales nocturnos, se abocó a componer febrilmente, acicateado por los editores que le adelantaban dinero para publicar sus piezas. De este período datan las Variaciones Brillantes Op. 12, el Rondó Op. 16, el Vals Op. 18, el Andante Spianato y Gran Polonesa Brillante Op. 22, el Scherzo n.º 1, las Mazurcas Op. 24 y las Polonesas Op. 26.

A finales de octubre de 1836, Frédéric fue invitado por Franz Liszt y Marie d’Agoult a una reunión de amigos en el Hôtel de France y fue acompañado por Ferdinand Hiller. Al encuentro también acudió la baronesa Dudevant, más bien conocida por su pseudónimo de George Sand.

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(George Sand)

Vencidas las resistencias iniciales e instalada la pareja en verano de 1838, esta duró aproximadamente ocho años, en los que la pasión pronto dio lugar a la amistad y en la que hubo un intercambio de bienes mutuo, George Sand brindó apoyo y protección a la frágil situación de Chopin –tanto física como económica– en tanto que Chopin para Sand fue una figura pacificadora en una etapa para ella difícil de crecimiento de sus hijos. Comenzaron su vida de pareja instalados en París, en viviendas contiguas.

Un largo, caluroso y tormentoso verano marcó la última estadía de Chopin en Nohant, Francia (1846): compuso los Nocturnos Op. 62, concluyó la Sonata para cello y dio los toques finales a las Mazurcas Op. 63.

El 16 de febrero de 1848, ante una sala repleta –con entradas difíciles de conseguir y vendidas mucho antes– Chopin ofrece su último concierto parisino. Un concierto largo que para él fue el canto del cisne: tuvo en el entreacto un síncope en el vestíbulo. Aun cuando dio algunos conciertos en Londres, ninguno sería como este en la comunión que hubo con el público presente.

(Daguerrotipo de Chopin en 1846 o 1847)

El comienzo del año 1849 encontró a Chopin demasiado débil como para enseñar. Solo fue capaz de visitar a su amigo Mickiewicz –tan enfermo como él–, tocar un poco el piano e improvisar algunos acordes. En ese lóbrego verano, trabajó en los borradores de su última pieza, la Mazurca en fa menor (publicada tras su muerte como Op. 68 n.º 4). Ya en plena agonía, tuvo aún la fuerza suficiente para otorgar a cada visitante un apretón de manos y una palabra amable. Falleció a las dos de la madrugada del 17 de octubre de 1849, a la edad de 39 años. En 2017, un estudio realizado por investigadores de la Academia Polaca de Ciencias​ reveló que la causa directa de muerte fue una pericarditis, una rara complicación de la tuberculosis crónica que padecía.

(Tumba de Chopin en el Cementerio de Père-Lachaise de París)


2. Principales obras: 

Chopin representa un extraño caso entre los compositores intérpretes (en su caso, de piano) que ha alcanzado reputación como gran compositor. Su música de cámara y vocal es escasa y la orquestal comprende unas cuantas obras concertantes. En todas ellas, siempre hay un piano involucrado.

A veces se ha considerado a Chopin un músico «plano», que mantuvo un único estilo desde la madurez artística que alcanzó por el tiempo en que salió de Varsovia (1830), sin etapas marcadas o una línea evolutiva como sucede en otros compositores.​ Sin embargo, se distingue en él un último periodo creativo o «estilo tardío», en el que el dramatismo y los efectos violentos ceden su paso a la gran concentración, la moderación del gesto y un lirismo más profundo.​ A él pertenecen el Scherzo n.º 4, la Sonata n.º 3, la Balada n.º 4, la Barcarola, la Polonesa-fantasía, los Nocturnos Op. 55 y 62 y la Sonata para violonchelo. Estas obras revelan la búsqueda de nuevos moldes formales, armónicos y sonoros.​ Lo que hubieran sido sus posteriores composiciones es sólo conjetura.

(Página autógrafa de la Polonesa heroica en la bemol Op. 53)

Las únicas obras de Chopin que incluyen orquesta son de carácter concertante: piano y orquesta. Significativamente, estas seis composiciones pertenecen prácticamente al periodo inicial de su carrera en Varsovia, la primera fue Variaciones sobre un tema de Don Giovanni Op. 2, que recibió el célebre elogio de Schumann. Hay tres obras inspiradas en el folclore polaco y finalmente dos conciertos para piano: el Concierto para piano y orquesta n.º 2 Op. 21 en fa menor (1829-30) y el Concierto para piano y orquesta n.º 1 Op. 11 en mi menor (1830).

Entre estas obras se encuentran Bolero Op. 19, Tarantela Op. 43, Eccosaises Op. 72 n.º 3-5 y Barcarola Op. 60, entre otras. También escribió dos marchas fúnebres: la temprana Op. 72 n.º 2 y la famosísima que animaría después a Chopin a completar la Sonata n.º 2. Empero, las más conocidas son los valses.

(Retrato de Frédéric Chopin tocando el piano frente al príncipe Antoni Radziwill en 1829)

Otras formas importantes en su obra son los Scherzi (Op. 20, 31, 39 y 54), los Estudios (Op. 10, Op. 25 y Trois nouvelles études) y los Nocturnos (Op. 9, Op. 32, Op. 62…).


3. Legado e importancia:

Considerado uno de los más importantes de la historia y uno de los mayores representantes del Romanticismo musical.​ Su maravillosa técnica, su refinamiento estilístico y su elaboración armónica se han comparado históricamente, por su influencia en la música posterior, con las de Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, Johannes Brahms, Franz Liszt o Serguéi Rajmáninov.

La descendencia pedagógica de Chopin llegó hasta pianistas como Maurizio Pollini y Alfred Cortot, por medio de Georges Mathias y Emile Descombes, respectivamente. Ciertamente son pocos los músicos que, a través de la exploración de los recursos tímbricos y dinámicos del piano, han hecho «cantar» al instrumento con la maestría con qué él lo hizo. Y es que el canto constituía precisamente la base, la esencia, de su estilo como intérprete y como compositor.

(Monumento a Chopin en Żelazowa Wola, Polonia. De Józef Gosławski)

En todo el mundo existen multitud de festivales, asociaciones musicales, escuelas, institutos, así como calles y avenidas que llevan el nombre de Frédéric Chopin. Uno de los más destacados es el Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin, que se celebra en Varsovia cada cinco años en memoria del compositor polaco.

Se han utilizado las obras de Chopin como parte de la banda sonora original de más de 1100 películas y series de televisión.​ Además, varias películas y cortometrajes se han ambientado en la vida del compositor polaco.

(Estatua de Chopin en Río de Janeiro)

La obra de Chopin se encuentra entre las más originales e influyentes de la historia de la música, y por este motivo se le compara con frecuencia con Johann Sebastian Bach y Wolfgang Amadeus Mozart. Chopin abandonó definitivamente el estilo dieciochesco para ingresar de lleno en un «nuevo mundo» (aquel que quería para sí) de composición cuasiverbal, una especie de lenguaje sonoro que emana directamente de la técnica de su instrumento y se desarrolla en sonoridad para conducir al piano moderno del siglo XX. Chopin descubrió el verdadero potencial del piano para construir un mundo poético de melodía y color. Este avance impuso las bases de toda la composición pianística posterior. Para superarlo hubo que esperar a Bartók, Debussy, Ravel y Prokofiev, entre otros.

(Monumento a Chopin en el parque Monceau, París)


4. Entrevistas y videos: 

A continuación compartiremos algunas de las obras más destacadas del artista:

* La Polonesa Op. 53 en la bemol mayor (Polonesa heroica)


* Vals en do sostenido mayor 


* Nocturno mi bemol mayor 


* Nocturno en do sostenido mayor


Fuente: Wikipedia.